Comunicado: «Mala gestión de SUNAFIL y sus negativas consecuencias en trabajadores y empleadores»

COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA

LA MALA GESTIÓN DE LA SUNAFIL Y SUS NEGATIVAS CONSECUENCIAS EN LOS TRABAJADORES Y EMPLEADORES A NIVEL NACIONAL

El Comité de Expertos de la OIT en su Informe 2021 ha solicitado al Estado Peruano (MTPE y SUNAFIL) que responda a las graves acusaciones realizadas por la Central Autónoma de Trabajadores del Perú (CATP), con respecto al Sistema de Inspección del Trabajo, entre ellas la DEFICIENTE GESTIÓN DE LA FISCALIZACIÓN A NIVEL NACIONAL.

La punta del iceberg de esta mala gestión se puede observar en la mala distribución que realiza la SUNAFIL de las denuncias que presentan los recurrentes, lo cual perjudica no solo a los trabajadores sino a los empleadores que son materia de fiscalización, a nivel nacional, esto se debe a que después de 7 años de funcionamiento, la SUNAFIL todavía NO ha determinado la adecuada distribución de fiscalizaciones ni optimizado el uso de sus recursos humanos en la fiscalización; es decir no ha realizado un estudio técnico que garantice una distribución adecuada de los expedientes de fiscalización en su personal inspectivo.

Esta es la primera conclusión a la que llegó el Comité de la Carga de trabajo que instaló la misma SUNAFIL el año pasado cuyo objeto, según Resolución de Superintendencia era establecer una metodología que garantice que la SUNAFIL distribuya adecuadamente la entrega de las órdenes de inspección generadas por las denuncias y operativos.

La falta de gestión de la SUNAFIL en la distribución de los expedientes de fiscalización trae, entre muchas, las siguientes graves consecuencias:

  1. La SUNAFIL realiza una asignación indiscriminada y sin criterio de las denuncias, lo que produce una sobrecarga de trabajo en su personal.
  2. Como producto de la sobrecarga de trabajo, los inspectores de trabajo reciben un número excesivo de denuncias y empresas que inspeccionar, lo que produce que se realicen en plazos que no resultan suficientes para realizar una adecuada fiscalización en detrimento de la calidad o la profundización de la inspección en otros incumplimientos, toda vez que lo que se tiene que hacer es terminar con la carga asignada de forma excesiva.
  3. Asimismo, se producen retrasos en el inicio de las inspecciones y la constante queja de los denunciantes que su denuncia no haya sido atendida a tiempo, debido a que el inspector se encuentra inspeccionando otras denuncias.
  4. En contraparte, los empleadores se quejan de que los inspectores de trabajo no se les otorguen un plazo mayor para acreditar el cumplimiento de sus obligaciones laborales y sean multados.

Esta problemática ha sido puesta en conocimiento de la SUNAFIL a fin de que establezca cuál la cantidad adecuada de inspecciones por denuncias que debe tener a cargo un inspector de trabajo en un determinado periodo, a fin de que garantice que dichas inspecciones permitan una correcta investigación y la posibilidad de que los trabajadores vean resarcidos sus derechos, y que los empleadores cumplan con sus obligaciones en un plazo razonable y no se produzcan demoras en el inicio de las inspecciones ni que estas se terminen sin cumplir su objetivo.

Lo más grave del problema es que la gestión actual de la SUNAFIL no solo no distribuye correctamente sus denuncias, sino que parece NO querer hacerlo, debido a que prefiere realizar una mayor cantidad de inspecciones sin importarle la capacidad operativa que tiene ni la calidad de las fiscalizaciones; si hacemos una comparación con el sector privado sería como si en una fábrica de zapatos al empleador no le importase organizar a sus trabajadores para hacer buenos zapatos sino que sólo confeccionen la mayor cantidad de zapatos posible en un día sin importar su calidad; en el ejemplo de la fábrica de zapatos, ésta ya hubiera quebrado en el mercado actual; sin embargo, ¿Por qué la SUNAFIL persiste en esta falta de organización? ¿Por qué los funcionarios de esta entidad pública persisten luego de 7 años de creada, en NO gestionar sus recursos humanos para mejorar la calidad de la inspección en el Perú?, pareciera que la única respuesta a estas preguntas es que lo único que buscan los actuales funcionarios es proyectar una imagen de que ellos hacen más inspecciones que en una gestión anterior, ya sea para mantener, asegurar y no perder sus puestos de trabajo, o para escalar a cargos más elevados, donde lo más importante es demostrar que ellos hacen más que los demás, sin importar la efectividad de la inspección, desconociendo que detrás de cada denuncia hay un trabajador con una familia que requiere que se realice un buen trabajo de investigación inspectiva y que espera justicia, la justicia social que señala la OIT.

Por todo lo señalado, los inspectores de trabajo del Sindicato Único de Trabajadores de la SUNAFIL advierten estos hechos a la opinión pública y realizarán una Asamblea General Extraordinaria a fin de evaluar una serie de medidas de protesta y de lucha como la ejecución de una HUELGA INDEFINIDA, con la finalidad de que la SUNAFIL no esté al servicio de intereses particulares, sino que se convierta en una entidad pública de calidad que cumpla con su finalidad al servicio de todos los trabajadores y empleadores a nivel nacional.