Jornada Continental por la Democracia y contra el neoliberalismo: Apoyo a la movilización en Colombia

Desde el 28 de abril, los sindicatos, las organizaciones y movimientos sociales salieron a las calles de las diferentes ciudades del país en rechazo al paquete de reformas neoliberales impulsadas desde el gobierno nacional: la reforma laboral (ya aprobada), la reforma tributaria y la reforma a la salud. Las tres propuestas, sumadas al incumplimiento sistemático del gobierno al Acuerdo de Paz, la militarización y criminalización de la protesta, son los principales motivos del llamado a movilización, adelantado por el comando nacional de paro.

La respuesta a la pandemia por parte del gobierno colombiano ha sido la profundización de medidas neoliberales que han aumentado la pobreza, la indigencia, el desempleo, el hambre, la violencia, la desigualdad del ingreso, la discriminación basada en género. La entrega de subsidios al sector financiero y la inversión en gasto militar es la contracara del abandono a las clases populares, a la salud y a la educación que está llevando al pueblo colombiano a una crisis aún más dramática que la vivida en años anteriores.

Desde la Jornada Continental hemos sostenido que la causa estructural de la crisis global de la salud radica en las políticas neoliberales que han privatizado y entregado al mercado la garantía de derechos. El caso de Colombia es un ejemplo claro y doloroso de cómo estas políticas neoliberales no sólo causaron la crisis que enfrenta el pueblo colombiano, sino que son utilizadas como receta para avanzar en reformas que han sido rechazadas históricamente por las clases populares.

El retiro de la reforma tributaria por parte del gobierno, si bien constituye un triunfo de la movilización popular, llama a estar atentos como movimiento social a nivel continental frente a las posibles propuestas que se desarrollen a continuación, si como ha sido hasta ahora, el gobierno no atiende realmente las demandas de la población colombiana.

El gobierno aprovecha el llamado al aislamiento y al confinamiento como herramienta para desmovilizar y evitar la organización social. Condenamos firmemente la represión y criminalización de los últimos días, bajo figuras que maquillan el uso desmedido de la fuerza como “asistencia militar”. Hemos recibido denuncias de asesinatos, torturas, desapariciones, detenciones arbitrarias y violencia sexual dirigida principalmente hacia jóvenes, afrodescendientes, indígenas, campesinas/os, sindicalistas y defensores de los territorios. Esta represión se suma a la Pandemia de Asesinatos que ha tenido lugar en Colombia desde 2020 y que constituye un atentado permanente a las posibilidades de construcción de paz con justicia social, como ha sido defendida por parte de las organizaciones del campo popular.

Consideramos que la situación generada por el gobierno colombiano constituye una amenaza a la democracia y la paz en la región, a través de los intentos permanentes del gobierno de ese país de condenar e interferir frente a Venezuela.

Continuamos acompañando permanentemente al pueblo colombiano organizado en defensa de la democracia y en oposición al autoritarismo neoliberal del gobierno Duque y hacemos un llamamiento a la comunidad internacional a pronunciarse para detener la Pandemia de Asesinatos, exigiendo al gobierno de Iván Duque su responsabilidad frente a la situación de violaciones a los derechos del pueblo colombiano.

Detener la Violencia contra el Pueblo Colombiano. Paren la #PandemiaDeAsesinatos.

Jornada Continental por la Democracia y contra el neoliberalismo

Mayo de 2021

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *